Lo que tienes que saber antes de comprar tu Stéfani

Lo que tienes que saber antes de comprar tu Stéfani

No estás comprando un electrodoméstico.

Estás llevando la naturaleza a casa.

Hay productos que simplemente se enchufan y funcionan.

Y luego está tu filtro Stéfani.

Un filtro de barro no es una “máquina” más de cocina. No funciona como una tostadora, una cafetera o un purificador industrial. Es un objeto vivo, natural y artesanal, hecho de arcilla, agua, minerales y tiempo.

Y precisamente ahí está su magia.

Cuando eliges un Stéfani, eliges una forma más lenta, consciente y natural de relacionarte con el agua. Pero también es importante entender que, como todo lo natural, necesita cuidados, paciencia y un pequeño ritual de bienvenida.

Porque sí: durante los primeros días puede oler intensamente a barro, pueden aparecer pequeñas marcas blancas y necesitarás dedicarle unos minutos de mantenimiento semanal.

Te lo contamos todo...

El barro: un material natural

Los filtros Stéfani están hechos de arcilla natural cocida.
Su porosidad es precisamente lo que permite filtrar el agua de manera lenta y efectiva, ayudando a reducir impurezas y manteniendo el agua fresca de forma natural.

Pero esa misma porosidad hace que el barro:

  • reaccione al entorno,
  • sea sensible a golpes y cambios bruscos,
  • y necesite ciertos cuidados básicos.

Es mucho más parecido a cuidar una planta que a usar un electrodoméstico. No requiere complicaciones, pero sí atención y cariño.

El ritual de bienvenida

Los primeros días con tu Stéfani.

Una de las cosas que más sorprende a algunas personas es el sabor fuerte a barro - y al impermeabilizante 100% libre de toxinas - durante los primeros días de uso.

Y queremos decirte algo importante: es completamente normal.

Tu filtro es nuevo, natural y recién salido de un proceso artesanal. El barro está recién tratado, todavía está “vivo” y necesita unos días para estabilizarse en contacto con el agua.

Durante la primera semana te recomendamos:

  • sumergir las partes de arcilla en agua completamente durante 24-48h (en la bañera, un barreño, etc.)
  • secar al aire libre esas partes de arcilla durante 24-48h (en el exterior, el balcón o un sitio ventilado... -
  • hacer varios llenados y vaciados completos (puedes usar esa agua para regar las plantas, hervir la pasta, etc...)
  • mantener el filtro siempre con agua
  • y tener paciencia con el sabor inicial

 

 

Poco a poco, el barro se asentará y el sabor se volverá mucho más neutro y agradable. Hasta acabar siendo un sabor de manantial en menos de 2 meses asegurado.

Para muchas personas, este proceso se convierte incluso en un pequeño ritual: una forma de conectar con el objeto, entender su naturaleza y empezar una nueva relación con el agua.

 

 

Las eflorescencias

Esas pequeñas marcas blancas y negras

Otro punto importante que conviene conocer antes de comprar un filtro de barro son las eflorescencias.

¿Has visto alguna vez pequeñas manchas o polvillo blanco en el exterior del filtro?

Eso es una eflorescencia mineral.
Y también es completamente normal.

Sucede porque el barro es transpirable y, al evaporarse el agua, ciertos minerales naturales pueden aparecer en la superficie.

No es moho.
No es suciedad.
Y no afecta al funcionamiento del filtro.

De hecho, es una señal de que el barro está respirando y haciendo su trabajo.

El mantenimiento semanal que tu Stéfani necesita

Igual que cuidas las hojas de una planta o aireas una casa, tu filtro también necesita un pequeño mantenimiento regular.

La buena noticia: es muy sencillo.

Una vez por semana recomendamos:

  • limpiar toda la superficie exterior de arcilla exterior con un trapo limpio con agua
  • retirar posibles eflorescencias con un paño húmedo con vinagre o bicarbonato

Importante:

No uses productos químicos agresivos, lejía ni detergentes perfumados. El barro absorbe fácilmente olores y sustancias.

Con cuidados simples, tu Stéfani puede acompañarte durante muchos años.

La belleza de lo imperfecto

Cada filtro Stéfani es único.

Puede tener pequeñas variaciones de color, marcas naturales del barro o cambios estéticos con el tiempo. Eso forma parte de su esencia artesanal.

En un mundo lleno de plástico, producción industrial y objetos desechables, un filtro de barro nos recuerda algo importante:

La naturaleza no es perfecta.
Y justamente por eso es maravillosa.

*Esta es nuestra primera Stéfani tras 12 años de uso!


Entonces… ¿es para ti?

Un filtro Stéfani probablemente sea para ti si:

  • valoras los materiales naturales,
  • disfrutas de los rituales cotidianos,
  • prefieres procesos lentos y conscientes,
  • y entiendes que cuidar algo también forma parte de disfrutarlo.

Porque más que comprar un filtro, estás invitando a la naturaleza a formar parte de tu cocina y de tu día a día.

Y eso cambia completamente la experiencia del agua.

 

Un abrazo, 

 

Idoia y Ferran - El equipo de La Stéfani.